Fátima y Erika recuperan bienestar y confianza en EGOS

Fátima y Erika recuperan bienestar y confianza en EGOS

Fátima llegó a Clínica EGOS después de sus embarazos. Sentía que su abdomen ya no era el mismo y que, por mucho que lo intentaba, no lograba recuperar la firmeza que tenía antes. Por eso decidió realizarse una abdominoplastia, para volver a sentirse cómoda con su cuerpo y recuperar la seguridad que había perdido.

Erika, por su parte, acudió a EGOS para hacerse una rinoplastia. Tenía una forma de nariz que nunca le había gustado y buscaba una apariencia más armónica, que acompañara mejor sus rasgos. Hoy, a pesar de estar aún un poco inflamada, se ve muy bien, respira correctamente y ya nota un cambio que la ilusiona.

Ambas comparten la misma sensación: volver a reconocerse, a sentirse ellas mismas y a recuperar esa confianza que la estética también ayuda a construir.

“Estoy muy contenta, me veo muy bien.” “Yo ya noto el cambio.”

Historias reales que nos recuerdan por qué hacemos lo que hacemos.