


Cirugía Facial · Girona
La consulta de otoplastia en Girona está en la plaza del Poeta Marquina, en nuestra clínica estética en Girona, y se abre desde los 18 años. Esta guía no arranca por la técnica, que explica la ficha de otoplastia, sino por la duda que suele pesar más antes de reservar: cuánto va a alterar la operación tus días. Por eso está ordenada por actividades (trabajo, clase, pelo, sueño y deporte) y por las decisiones que sí puedes tomar tú.
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Lo primero que se nota al salir es el vendaje y, después, la banda: el artículo sobre el vendaje para otoplastia detalla los plazos. La edad mínima, y por qué la ponemos en 18 años, la cuenta a qué edad se puede hacer una otoplastia.
Si lo lees como agenda, una otoplastia se reparte en un tramo corto de vida normal con vendaje o banda y en un mes largo de prudencia con las orejas. Estos son los plazos de EGOS, ordenados por lo que puedes hacer y por lo que decides tú en cada caso:
| Actividad | Desde cuándo | Lo que decides tú |
|---|---|---|
| Trabajo o clase | En torno a la semana | Qué semana eliges y qué cuentas en el trabajo |
| Lavar el pelo | A partir del tercer día y hasta el quinto, con suavidad | Cuándo planificas la peluquería |
| Dormir de lado | A las dos o tres semanas | Cómo preparas la cama mientras tanto |
| Deporte y esfuerzos que doblen o golpeen las orejas | Al mes, como mínimo | Qué deporte retomas primero, hablado con el cirujano |
| Vida social con vendaje o banda | Durante las semanas en que se llevan | Si eliges una época tranquila |
Lo que sigue amplía solo lo que la tabla no dice.
Dos ideas ayudan. La primera, mirar el calendario antes de pedir fecha: si tienes una presentación, un examen o un viaje en la semana siguiente a la operación, mejor otra semana. La segunda, tener un plan sencillo para los primeros días en casa, para no improvisar con la cabeza vendada.
Antes del primer lavado, la cabeza está vendada y no se moja. Para quien lleva el pelo largo, esos primeros días son llevaderos, porque el pelo puede tapar la banda; quien lo lleva corto la tiene más a la vista.
Quien duerme de lado lo nota. Lo único que puedes hacer de tu parte, sin sustituir las indicaciones del cirujano, es preparar la cama: comprueba que la almohada no empuje ninguna oreja y que tienes algo que te ayude a quedarte boca arriba.
El vendaje y la banda se ven, y eso importa más en un mostrador, una consulta o un aula que en un despacho. No hace falta resolverlo con disimulos: basta con elegir bien la semana, hablar con tu responsable con antelación y, si tu puesto lo permite, trabajar desde casa los primeros días.
Es la restricción más larga del calendario y la que más cambia según tu actividad. Si haces ejercicio individual (correr, bicicleta, gimnasio), lo normal es que el cirujano te diga cuándo volver y con qué intensidad.
Casos de pacientes conocidos
Es la pregunta previa que ningún cirujano puede contestar por ti. Un estudio de Litschel y colaboradores (2015) la aborda desde fuera: grabaron los movimientos de los ojos de 20 personas mientras miraban fotografías de rostros de niños con orejas prominentes o con las mismas orejas retocadas por ordenador para que no sobresalieran, y después les pidieron que valoraran la personalidad de cada rostro. Las orejas prominentes atraían la mirada durante más tiempo, pero la valoración de rasgos como la aplicación, la inteligencia o la simpatía no resultó peor. Los autores concluyen que su trabajo no da pruebas de que las orejas prominentes estigmaticen.
Eran fotografías de niños vistas por desconocidos, pero el trabajo deja una idea útil para decidir como adulto. Si te molestan, tienes derecho a corregirlas; si te las señalaron hace años, quizá hoy pesen menos de lo que crees. Esa distinción es tuya y no hay respuesta correcta. Sirve para llegar a la consulta sabiendo qué quieres cambiar y por qué.
Los motivos para decidirse suelen ser más prácticos de lo que parecen. Sharma y Asaria encuestaron a pacientes que se habían operado de cirugía plástica facial entre mayo y julio de 2020, en los primeros meses de la pandemia, para saber qué les había movido a operarse. Respondió el 41 % de los 150 encuestados. Los motivos más citados no fueron estéticos en sentido estricto: tener privacidad frente a la familia, los amigos y los compañeros de trabajo (77 %) y no necesitar una baja larga durante la recuperación (69 %).
Los dos motivos coinciden con las preguntas de agenda de esta guía: quién se va a enterar y cuánto tiempo vas a faltar. Antes de pedir fecha, conviene responderlas tú, sin esperar a que te las haga el cirujano. La tabla de arriba permite contestar a la segunda con un calendario realista; la primera es más personal y depende de a quién se lo quieras contar.
Othman y colaboradores preguntaron a pacientes de cirugía plástica facial si usaban aplicaciones para retocar su cara: lo hacía aproximadamente uno de cada tres, sobre todo los más jóvenes, y la mayoría de ellos reconocía que esas aplicaciones habían influido en su decisión de buscar un tratamiento estético. Si te has visto con las orejas «arregladas» en una foto editada, lleva a la consulta también la foto original: el cirujano trabaja con tu oreja y no con la del filtro. Y si lo que te hizo plantearte la operación fue verte en una videollamada, no hay nada raro en ello.
Friedman revisó en 2026 la literatura sobre comunicación en cirugía estética y encontró un problema de fondo: los objetivos estéticos son subjetivos y a los pacientes les cuesta formularlos en términos clínicos. Su conclusión es que ayudan las guías estructuradas para decidir, porque acercan lo que el paciente imagina a lo que el cirujano puede hacer.
Eso se traduce en una tarea para antes de la cita: pasar de «no me gustan» a frases concretas. Algunas que sirven en una consulta de orejas son: «me molesta sobre todo de frente» o «sobre todo de perfil»; «noto más una oreja que la otra»; «se ven cuando me recojo el pelo»; «lo que me incomoda es la parte de arriba, la del medio o el lóbulo»; «no quiero que se note que me he operado». Cada frase da al cirujano una pista que ninguna foto de internet le da.
No hace falta aprenderse el vocabulario médico. Basta con describir con tus palabras lo que ves y lo que quieres, y pedir que te lo traduzcan al lenguaje de la consulta.
Cohen y colaboradores revisaron en 2024 veintiún estudios sobre el efecto de los apoyos visuales (diagramas, gráficos, material ilustrado) en pacientes que se iban a operar. La mayoría de los ensayos encontró que los pacientes entendían y recordaban mejor la información, y algunos, que la conversación para decidir en común mejoraba.
Conviene aprovecharlo. En la primera visita puedes pedir que te dibujen el recorrido de la incisión detrás de la oreja, o dónde se pone cada pieza del vendaje, y llevarte el dibujo. Es una forma barata de salir de la consulta sabiendo qué te van a hacer, no solo con la impresión de haberlo entendido.
Al salir del quirófano llevas una venda en la cabeza que nadie debe manipular hasta que llega la primera cura, programada a los pocos días. Entra después una banda, que ocupa todo el día al comienzo y se reduce a la noche con el paso de las semanas.
Si quieres el detalle fase por fase, está en el artículo sobre el vendaje que enlazamos al principio. Aquí solo anotamos lo que más afecta a quien tiene vida social: durante esas semanas las dos piezas se ven. No es un problema; es una condición que conviene conocer para elegir la fecha.
Una otoplastia se reparte, en la práctica, en cinco momentos. El primero es la consulta: el cirujano explora tus orejas, te escucha y, si encajas, te explica qué técnica pide tu cartílago y te da el presupuesto por escrito. Lleva a esa visita tu calendario de las próximas semanas, con las fechas que no puedes mover. El segundo es la fase de preparación, con las instrucciones también por escrito y los ajustes que te pida el equipo. El tercero es la operación, de en torno a una hora, tras la cual vuelves a casa. El cuarto es la primera cura, a los pocos días, en la que cambia el vendaje por la banda. El quinto son las revisiones, en las que se sigue la evolución de la cicatriz y de la forma de la oreja.
Verlo así ayuda a pedir fecha con cabeza. Entre la primera consulta y la operación, tú decides cuándo; entre la operación y la primera cura, lo decide el calendario clínico; y desde la primera cura hasta el mes, lo decide la prudencia.
En una otoplastia, el corte se hace por detrás, en el surco donde la oreja se une a la cabeza. Si hiciera falta alguno por delante, se coloca dentro de los pliegues de la oreja.
Pasamos consulta en la plaza del Poeta Marquina, 6, de lunes a viernes. Para reservar: teléfono +34 680 99 78 76 o correo info@clinicaegos.com. En Google la valoran con un 4,8 sobre 5 (127 opiniones, 23/10/2026). Se llega en tren a la estación de Girona o en autobús urbano hasta la parada de la plaza.
En Girona puedes encontrarte con cualquiera de los cirujanos plásticos colegiados de EGOS. De dos de ellos tienes el número a mano: 49756 para el Dr. Santiago Elvira i Barberà y 44844 para el Dr. Tiago Gomes Rodrígues; puedes comprobarlos en el CGCOM, que ofrece una consulta pública de colegiados. En la primera consulta, pide que te digan por escrito quién te operará y dónde.
Marca el +34 680 99 78 76 o rellena el formulario de la web; si prefieres escribir, el correo es info@clinicaegos.com. Dirección: plaza del Poeta Marquina, número 6.
Es una de las cosas que se hablan con el cirujano antes de fijar la fecha, tanto si usas casco en la bicicleta como en el trabajo: un casco ajustado presiona justo donde la oreja está cicatrizando.
Pregúntalo en la primera consulta y organiza la fecha de la operación alrededor de tu corte o tu tinte previstos, no al revés.
Avisa a la clínica en cuanto lo notes: con una enfermedad en los días previos, el cirujano puede decidir aplazar la operación.
Dilo en la primera consulta: el cirujano puede pedirte que antes te vea el médico que te trata esa enfermedad.
No, cuando el motivo es estético: la otoplastia de una persona adulta es atención privada.
Desde los 18 años cumplidos. En EGOS la otoplastia es una intervención de adultos.
Te lo damos por escrito y desglosado cuando el cirujano haya visto tus orejas.
Si te queda más cerca otra sede, mira Otoplastia en Barcelona, Otoplastia en Madrid, Otoplastia en Málaga, Otoplastia en Valencia y Otoplastia en Zaragoza.
En Girona también pasamos consulta de: Aumento de pecho en Girona, Lifting facial en Girona y Rinoplastia en Girona.
Esta página se apoya, en octubre de 2026, en el estudio de Litschel y colaboradores sobre la atención visual y las orejas prominentes (JAMA Facial Plastic Surgery, 2015), en los de Sharma y Asaria (2021), Othman y colaboradores (2021), Friedman (2026) y Cohen y colaboradores (2024) sobre cómo se decide una cirugía estética y en los plazos de práctica de Clínica EGOS.
Contenido revisado por el Dr. Santiago Elvira i Barberà, cirujano plástico (colegiado n.º 49756) · octubre de 2026
Contenido informativo; no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Los resultados de cualquier intervención dependen de cada paciente y se valoran individualmente. Clínica EGOS.



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