Clínica EGOS Tarragona
Rambla President Francesc Macià, 10, 43005 Tarragona
Cirugía de pecho · Tarragona
Una mastopexia en Tarragona se planifica con el calendario delante: cuenta la fecha de quirófano, pero cuentan más las semanas que vienen después. Pasamos consulta en la Rambla President Francesc Macià, 10. Lo que sigue está ordenado por esas semanas: qué se hace, a quién conviene, cómo es el día, qué toca en casa, en el trabajo y en el deporte, cómo cambia la cicatriz y cuándo se aprecia el resultado.
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Antes de nada, quizá te interese saber si es verdad que el pecho cae por dejar el sostén; el blog repasa lo que dice la evidencia. La técnica la reúne la ficha de mastopexia, y la clínica tiene su propia página: clínica estética en Tarragona.
La clínica está en los bajos de la Rambla President Francesc Macià, 10 (43005). Para reservar, el teléfono es el +34 682 88 18 42; también puedes escribirnos a info@clinicaegos.com o completar el formulario de la web. Entre semana, la consulta funciona de 10 a 20 h; el fin de semana no abrimos. En Google, la clínica tiene un 4,9 sobre 5 con 268 opiniones (lectura del 23/10/2026). En transporte público, la parada Hospital Joan XXIII, de la EMT de Tarragona, está muy cerca de la puerta.
Casos de pacientes conocidos
La mastopexia sube un pecho que ha perdido altura y firmeza. En EGOS la resumimos en tres gestos: subir la glándula, colocar el pezón en su sitio nuevo y quitar la piel que sobra. La ASPS lo describe como una operación en la que el cirujano eleva y remodela el tejido de la mama y reposiciona el pezón y la areola sobre ese contorno nuevo.
El cierre también tiene su orden. Las suturas profundas se colocan por capas dentro del tejido mamario, para sostener la forma nueva, y la piel que queda se ajusta al cerrar las incisiones; en la superficie pueden usarse puntos, adhesivo para la piel o tiras quirúrgicas. Sobre las incisiones, la ASPS es franca: unas líneas se pierden en los pliegues que la mama ya tiene y otras quedan a la vista. Muchas pacientes querrían la cicatriz más corta posible, pero el cirujano propone el recorrido que mejor encaja con tu anatomía, y esa propuesta se concreta en la exploración, no antes.
Piensa en dos preguntas. ¿Lo que te inquieta es la caída y, en cambio, el tamaño de tu pecho te parece bien? En EGOS esa es la paciente que mejor encaja, y suele llegar por una de tres vías: una piel que ha perdido elasticidad, un busto que cambió de forma y de firmeza tras un embarazo o la lactancia, o una bajada de peso importante. Si es esta última, el blog tiene una guía sobre qué hacer con la flacidez tras adelgazar.
La segunda pregunta es de quién es la decisión. Tiene que ser tuya, y conviene llegar con buena salud general y un peso estable. Con el peso, lo practicamos así: perder peso antes no es obligatorio, aunque conviene llegar cerca de tu peso ideal, y el cirujano te dirá si merece la pena ajustarlo. Para la edad, el criterio es el desarrollo: con el pecho ya formado, hacia los dieciocho años, la operación se valora a cualquier edad si la salud lo permite.
Para quien fuma, el tabaco es la parte del calendario que más depende de ti: la pauta de EGOS pide dejar de fumar con cuatro a seis semanas de antelación y no volver a hacerlo hasta que pase ese mismo plazo después de la intervención, de modo que esa abstinencia ocupa un tramo propio de tu agenda: sumando los dos plazos, entre ocho y doce semanas sin tabaco alrededor de la fecha de quirófano, contadas hacia atrás desde ella y hacia delante.
En la consulta el cirujano explora tu caso y define qué operación encaja contigo; lo que tú aportas es el calendario. Antes de ir, conviene hacer una lista corta de lo que no se puede mover y de lo que sí. En la primera categoría entran los compromisos con fecha: un viaje ya comprado, una boda, unos exámenes, un cambio de turno, una mudanza. En la segunda, las rutinas que se pueden delegar o pausar unas semanas.
Con esa lista se resuelve lo que decide casi todo: si el momento encaja o conviene mover la fecha. Cada fase de la recuperación de EGOS tiene su equivalente en la vida diaria. Los dos primeros días son de reposo; en la primera y la segunda semana la vida es suave, de modo que el trabajo de oficina y las tareas ligeras caben y las pesadas, no; de la tercera a la sexta el deporte regresa de forma gradual, algo que importa si entrenas o si tu trabajo es físico; y la cicatriz sigue mejorando a lo largo del primer año, con cuatro momentos de referencia (el primer mes y los meses 3, 6 y 12) que conviene mirar contra el calendario del año.
Llévate también las respuestas a dos cuestiones prácticas: quién se ocupará de la casa y de las personas que dependen de ti y cuánta flexibilidad tiene tu trabajo. No son preguntas médicas, pero condicionan la fecha tanto como cualquier prueba.
En EGOS, lo más frecuente es elevar sin prótesis, siempre que el volumen de partida sea suficiente; la prótesis entra cuando falta volumen o se quiere más proyección y firmeza.
Para tu agenda, lo útil es saber que esta elección se toma antes de fijar la fecha, porque con prótesis hay más cosas que hablar. Pregunta cómo cambian entonces el reposo, las revisiones y la vuelta al deporte, y apúntalo junto al resto de fechas.
Esta preparación no es médica, sino de logística, y empieza semanas antes. En la agenda, reserva los días sin turnos ni compromisos que te indique el cirujano y avisa con tiempo en el trabajo; si dependes de otras personas para cubrir un turno, esa conversación mejor cuanto antes. Pon también en el calendario las fechas de las revisiones en cuanto te las den, porque son citas que no se mueven.
En el armario, ten a mano el sostén que te hayan indicado, porque lo vas a necesitar desde el primer día.
Es una operación de quirófano, y la SECPRE precisa que puede hacerse en una clínica o en un hospital. La anestesia de EGOS suele ser general; si el caso es sencillo, puede plantearse la local acompañada de sedación. Después viene el reposo: en EGOS planteamos 24 horas.
Para la agenda, el día tiene tres tiempos que conviene dejar atados: la ida, la espera y la vuelta. Pregunta a qué hora te citan y cuánto tiempo debes contar en total, para que quien te acompañe y quien cubra tu turno o cuide de los tuyos pueda organizarse con margen.
En EGOS hablamos de una recuperación total de entre cuatro y seis semanas, siempre según la persona: el cuerpo de cada una puede adelantarla o alargarla. Así se reparte:
Días 1 y 2. Descansar y mantener el dolor bajo control. La SECPRE recuerda que es normal sentirse cansada durante unos días.
Semanas 1 y 2. Vida diaria suave y sostén puesto. Si hay puntos que retirar, la SECPRE los sitúa entre los 7 y los 14 días.
Semanas 3 a 6. El deporte regresa poco a poco. La hinchazón se retira del todo hacia esas semanas, según la SECPRE, y la cicatriz, que empezó rosada, empieza a aclararse.
Del tercer al sexto mes. El pecho acaba de asentarse y llega el resultado final.
Trabajo. La SECPRE habla de volver en pocos días, según la actividad que hagas. Un puesto de oficina y uno que exige cargar peso no se parecen, y de ahí que la pregunta para el cirujano sea concreta: qué hago en mi trabajo, y cuándo puedo hacerlo. Si trabajas por turnos o de forma autónoma, plantea además cuánto margen tienes para empezar con jornadas más cortas, para que la vuelta sea gradual y no de golpe. Mientras dura la recuperación, nuestra recomendación es evitar los esfuerzos intensos y levantar peso.
Casa. Mantén la herida limpia y seca, como pide nuestra pauta, y pregunta cuándo puedes ducharte y cómo. Reparte las tareas que implican agacharte o levantar: fregar suelos, tender, sacar la basura, cargar la compra. Lo útil es que cada tarea tenga ya un responsable antes de operarte, y no descubrirlo el primer día.
Niños. Cogerlos en brazos es levantar peso. Si tienes hijos pequeños, explícales con tiempo, si tienen edad, que unos días no vas a poder cogerlos, y deja decidido quién lo hará por ti. Si vas a conducir, pregunta antes cuándo puedes hacerlo: es una de esas respuestas que el cirujano da según cómo evoluciones.
Nuestro calendario reserva las semanas 3 a 6 para retomar el deporte de forma progresiva, y antes de eso, evitar la actividad física intensa. Dentro de ese margen, hay un matiz para los brazos: para colocar o bajar cosas de una balda alta, la SECPRE pide esperar entre dos y tres semanas, y que el contacto físico fuerte aguarde hasta las tres o cuatro.
Como no todos los ejercicios son iguales, es mejor preguntar por los tuyos: correr, nadar, entrenar con pesas, bailar, jugar con raqueta. En la revisión es donde se concreta qué puedes retomar y en qué orden, de modo que lleva tu lista y no esperes a que te pregunten.
El sostén de las primeras semanas, quirúrgico o deportivo, cumple tres funciones: sujeta, reduce la inflamación y ayuda a la cicatrización. La SECPRE precisa que los apósitos se retiran en unos días y que el sostén especial que los sustituye se lleva como indique el cirujano.
Hay dos preguntas que merece la pena hacer antes de irte a casa: si debes llevarlo también de noche y cuándo puedes cambiarlo por uno distinto. La respuesta te la da el equipo en la revisión.
La cicatriz mejora de forma progresiva, y nuestra ficha marca cuatro momentos: el primer mes y los 3, 6 y 12 meses de operarte. Durante todo ese tiempo, las curas que indique el cirujano pesan más que cualquier consejo genérico.
La mejor manera de usar estos cuatro momentos es ponerlos en el calendario, el día en que fijes la fecha. El del primer mes cae siempre dentro de la recuperación; el de los tres meses suele coincidir con la etapa en que el pecho aún se está asentando; el de los seis, con el momento en que ya se aprecia el resultado final; y el del año cierra ese primer año de cicatriz. Según la estación en que te operes, caen en fechas muy distintas: en una operación de otoño, los seis meses llegan en primavera, y en una de primavera, en otoño. Si tienes previsto un verano de piscina o playa, o un acontecimiento con un escote concreto, cuéntaselo al cirujano en la consulta para que el calendario de curas y de revisiones se acople a esos planes.
El resultado final llega entre el tercer y el sexto mes, y hasta entonces son los controles, y no el espejo, los que dicen cómo va el pecho. El folleto de la BAAPS y la BAPRAS sobre la elevación de mamas avisa de algo que ayuda a no asustarse con la primera imagen: al principio el pecho puede parecer demasiado alto y la piel demasiado tirante, y la hinchazón puede tardar varios meses en bajar. Con el tiempo, añade, la talla del sujetador no suele cambiar, pero puede que te convenga otra copa o una forma distinta. En tu calendario, deja la compra de ropa interior nueva para esa etapa de asentamiento, y no para la primera semana.
Esa ventana de tres a seis meses también es útil para la agenda. Si tienes una fecha señalada que te gustaría vivir con el pecho ya asentado, cuenta hacia atrás desde ella y deja al menos tres meses de margen, mejor seis; si la fecha es anterior, habla con el cirujano de qué ritmo de recuperación puedes esperar y de si conviene mover una cosa o la otra. Y si tu trabajo o tus estudios tienen épocas de más carga, intenta que la operación no caiga justo antes de ellas: la parte más exigente de la recuperación son las primeras seis semanas.
Los resultados duran, pero el pecho sigue cambiando con la edad, con la gravedad, con las variaciones de peso y con los embarazos. Para cuidarlos, en EGOS recomendamos mantener un peso estable, llevar un sujetador adecuado, sobre todo en el ejercicio de impacto, hidratar la piel con regularidad, protegerla del sol y evitar el tabaco, que afecta a la calidad de la piel.
Lo honesto es esto: no existe un tratamiento no quirúrgico que reemplace del todo los resultados de una mastopexia. Hay opciones menos invasivas que mejoran de forma temporal el aspecto del busto, pero no sustituyen a la operación. Si te planteas una de ellas antes de decidir, pregunta en la consulta qué esperar y cuánto dura, y compáralo con las semanas de recuperación que te ahorrarías. La BAAPS y la BAPRAS señalan como alternativa sencilla los sujetadores con relleno, que mejoran la silueta bajo la ropa sin cambiar el pecho. Para decidir entre una cosa y la otra ayuda ponerlas en tiempo: el relleno no pide recuperación, mientras que la operación pide entre cuatro y seis semanas de agenda, un primer año en que la cicatriz sigue mejorando y los meses que tarda el resultado en llegar.
Tener hijos en mente no impide operarte. Nuestro consejo es dejar pasar la lactancia: operar cuando hayas terminado de dar el pecho, sobre todo si no hay un embarazo inmediato en tus planes. Díselo al cirujano en la primera consulta, porque cambia el momento que más te conviene y el tipo de conversación que toca tener.
Si el embarazo no está cerca pero sí previsto, merece la pena fijar en tu propia agenda dos periodos distintos: el de la recuperación de la operación y el de la etapa de gestación y lactancia que vendrá. Cuanto más claras tengas esas fechas, más fácil será que cirujano y paciente decidan juntos si operar ahora o esperar.
El importe depende de la técnica y de si lleva prótesis; también influyen la operación o las operaciones que se sumen y las revisiones. Después de la valoración te lo entregamos por escrito y desglosado.
En la primera consulta, pide que te digan por escrito quién te operará y dónde. Los cirujanos plásticos colegiados de Clínica EGOS, entre ellos el Dr. Santiago Elvira i Barberà (colegiado n.º 49756) y el Dr. Tiago Gomes Rodrígues (colegiado n.º 44844), atienden a los pacientes de Tarragona. Los números se comprueban en la consulta pública del CGCOM.
Entre semana, con cierre a las 20 h, en la Rambla President Francesc Macià, 10. Teléfono: +34 682 88 18 42.
Se presupuesta tras la exploración, en un documento escrito y desglosado; qué lo hace variar está en el apartado del importe.
Se opera bajo anestesia, y el cirujano te prescribe analgésicos para mantener las molestias a raya durante la recuperación. La SECPRE avisa de que las mamas pueden doler durante un par de semanas.
Despacio al principio: el plazo de la SECPRE está en el apartado de los brazos y el deporte, y en la revisión el cirujano te dice cuándo moverlos con normalidad.
De forma progresiva, a partir de la tercera semana; el orden de cada deporte lo fija el cirujano en la revisión.
Las primeras semanas, no. La fecha para dejar el sostén quirúrgico o deportivo te la da el cirujano según tu evolución.
Depende de tu trabajo, y conviene saberlo antes de fijar la fecha: el apartado del trabajo, la casa y los niños explica qué preguntar si tu puesto exige esfuerzo o va por turnos.
Entre el tercer y el sexto mes. El apartado del resultado explica cómo usar esa ventana si tienes una fecha señalada.
Si el motivo es estético, no. Si hay otro motivo, el primer paso es tu médico de familia, que valora si el caso entra por la sanidad pública.
Si te queda más cerca otra sede, mira Mastopexia en Alicante, Mastopexia en Barcelona, Mastopexia en Granada, Mastopexia en Madrid y Mastopexia en Zaragoza.
EGOS, mastopexia (ficha de la clínica, consultada el 26/10/2026). · SECPRE, cirugía de la mama (apartado «Elevación de mamas»). · ASPS, mastopexia: candidatas e intervención. · BAAPS y BAPRAS, folleto de información sobre la elevación de mamas (consultado el 26/10/2026). · EGOS, dejar de fumar antes de una cirugía (pauta de tabaco). · CGCOM, consulta pública de colegiados. · Google, ficha de la clínica de Tarragona (nota y horario, 23/10/2026). · OpenStreetMap (parada de autobús, consulta de octubre de 2026).
Contenido revisado por el Dr. Santiago Elvira i Barberà, cirujano plástico (colegiado n.º 49756) · octubre de 2026
Contenido informativo; no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Los resultados de cualquier intervención dependen de cada paciente y se valoran individualmente. Clínica EGOS.
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