Cirugía de pecho · Madrid
Mastopexia en Madrid
La mastopexia en Madrid es la operación que se plantea cuando el pecho ha perdido firmeza y ha bajado de posición, pero el volumen no es lo que más preocupa. También se la conoce como elevación de pecho o lifting de pecho, y sus dudas son siempre parecidas: qué cicatriz queda, si hace falta una prótesis, qué pasa con una futura lactancia y cuánto tarda en pasar la recuperación. En Clínica EGOS la planteamos como una decisión que se toma en consulta, con el cirujano delante, y no desde un catálogo de técnicas.

Esta página recorre la mastopexia en Madrid de principio a fin: cuándo se indica y cuándo no, cómo se elige entre las cicatrices posibles, qué cambia si se añade un implante o grasa propia, cómo es el quirófano, qué esperar semana a semana y qué debe incluir un presupuesto. Hacemos la primera consulta en cinco sedes de la Comunidad de Madrid: Chamberí, Retiro, Castellana, Alcobendas y Móstoles.
¿Qué es la mastopexia y cuándo se indica?
La mastopexia es una cirugía plástica que eleva el pecho: retira el exceso de piel, recoloca y da soporte a la glándula y sitúa el pezón y la areola en una posición más alta. Mastopexia, elevación de pecho, lifting de pecho y mamoplastia de elevación son distintos nombres de una misma intervención. Si la areola se ha ensanchado con el tiempo, la operación puede reducirla.
En la página que dedica a la mastopexia (consultada en octubre de 2026), la asociación estadounidense ASPS explica que el pecho cambia de forma y de firmeza por el embarazo, la lactancia, las variaciones de peso, la edad, la gravedad y la herencia. Ninguna de esas causas es un fallo de nadie, y todas se pueden explicar en consulta.
Lo más importante que conviene saber desde el principio es lo que la mastopexia no hace. La ASPS señala que no cambia de forma significativa el tamaño del pecho ni rellena la parte superior. Si lo que buscas es más volumen, se habla de combinarla con un aumento; si buscas menos, con una reducción. Cuál de las tres cosas te conviene lo decide la exploración, no una talla elegida de antemano.
Cuánto ha descendido el pecho
Los cirujanos clasifican la caída, la ptosis, según dónde queda el pezón respecto al pliegue que hay bajo la mama. En la ptosis leve, el pezón está a la altura del pliegue; en la moderada, por debajo del pliegue pero todavía por encima del punto más bajo de la mama; en la grave, el pezón mira hacia abajo y está en el punto más bajo del pecho. Hay además una situación intermedia, la pseudoptosis, en la que la glándula ha descendido pero el pezón sigue en su sitio.
Ese grado condiciona la cicatriz y la técnica, y por eso la primera consulta empieza por mirar y medir, no por proponer.
Qué suele motivar la consulta
Quien llega a una mastopexia cuenta, casi siempre, una de estas historias: el pecho que ya no se sostiene como antes tras uno o varios embarazos, el que se ha quedado vacío tras adelgazar mucho, el que cuelga de manera diferente a cada lado, o el que lleva años cambiando de forma con la edad. No hace falta que haya una razón médica, y tampoco hay una razón mejor que otra.
¿Eres candidata? La primera consulta de mastopexia en Madrid
La ASPS describe como candidata a quien tiene buena salud, un peso estable y no fuma, y se siente incómoda porque el pecho se ha caído o ha perdido forma: por ejemplo, cuando los pezones quedan por debajo del pliegue sin sujetador, miran hacia abajo, las areolas están agrandadas o un pecho está más bajo que el otro.
La primera consulta es una conversación con el cirujano que empieza por lo que tú quieres. Después se revisan tus antecedentes, los medicamentos que tomas, tus alergias y las mamografías o biopsias previas, si las hay, y se explora el pecho. El cirujano mide la distancia del pezón al pliegue, la calidad y la elasticidad de la piel, el volumen de glándula y de grasa, y la simetría entre los dos lados. Es habitual hacer fotografías de control para la historia clínica.
Cuéntale también tus planes: si quieres quedarte embarazada o dar el pecho en el futuro, si piensas adelgazar o si haces deporte de impacto. Son datos que cambian el consejo, y a veces el consejo es esperar. Lo que se decide en esa visita no te compromete a operarte.
Cuándo conviene esperar
A veces lo prudente es no operar todavía. Si acabas de tener un hijo o de dejar la lactancia y el pecho aún cambia, si estás en pleno proceso de adelgazar o si fumas, el resultado se resiente o la cicatrización se complica. En un artículo de su web, la ASPS explica que una pérdida de peso importante reduce el volumen del pecho y deja una piel que no se retrae al mismo ritmo, y por eso recomienda haber alcanzado un peso estable antes de operar. Decidir el momento forma parte del trabajo del cirujano.
Por qué hacerte la mastopexia en Madrid con Clínica EGOS
Elegir dónde operarse conviene hacerlo con datos que puedas comprobar. Esto es lo que te ofrecemos en Madrid:
Un solo equipo, de la consulta a las revisiones
Quien te explora en la primera visita pertenece al mismo equipo médico que te acompaña después de la operación. El plan, el consentimiento y el presupuesto llegan por escrito, y puedes leerlos con calma.
Dónde hacer la primera consulta
Elige entre Chamberí (nuestra clínica de cirugía estética en Madrid, en la calle Sagasta), Retiro, Castellana, Alcobendas o Móstoles la sede que te venga mejor por casa o por trabajo. Las cinco pertenecen a una red de clínicas propias por España, Andorra y Portugal.
Cirujanos con ficha y colegiado a la vista
Cada cirujano de nuestro equipo en Madrid figura con su ficha y con su número de colegiado a la vista. Más abajo conocerás al cirujano de referencia de esta página y a los dos cirujanos de nuestro equipo en la ciudad.
Técnicas y cicatriz: periareolar, vertical o en T invertida
La cicatriz depende de cuánta piel sobra y de cuánto hay que subir el pezón, no de que se ponga o no un implante. Las tres formas habituales de acceso son las que siguen.
Periareolar
La incisión rodea la areola. Es la más discreta, porque la cicatriz queda en el borde entre la areola y la piel, y se reserva para caídas leves o para reducir la areola. Como retira poca piel, su capacidad para subir el pecho es limitada.
Vertical
Además de rodear la areola, añade una línea que baja desde ella hasta el pliegue. Es la que se plantea con más frecuencia en las caídas moderadas, porque permite recoger piel y dar forma a la glándula sin recorrer todo el pliegue.
En T invertida
Suma a la anterior una incisión horizontal en el pliegue bajo el pecho. Se usa cuando la caída es mayor o la piel sobrante es mucha, y es la que permite retirar más. La cicatriz tiene la forma de una T invertida, o de un ancla.
Elegimos la incisión según el grado de caída: periareolar en las leves, vertical en las moderadas y en T invertida en las más marcadas. Cualquiera de ellas deja una cicatriz permanente. Con el tiempo se aclara y se aplana, y según la ASPS las líneas de incisión son permanentes pero van perdiendo visibilidad. Cómo cicatriza cada persona no se puede predecir, y por eso no se promete.
Cuidar la cicatriz
Las pautas dependen de tu caso, pero casi siempre incluyen proteger la piel del sol, evitar tirones y esfuerzos con los brazos durante las primeras semanas, y seguir las curas que indique el equipo. Si te recomiendan cremas, parches de silicona o masajes, empieza cuando te lo digan y no antes.
Con prótesis, sin prótesis o con grasa propia
Esta es la decisión que más se consulta, y la respuesta correcta es siempre personal. Hay tres caminos.
Mastopexia sin prótesis
Es la que solo recoloca lo que ya tienes. Eleva, reafirma y remodela la glándula, pero no añade talla. Se plantea cuando hay volumen suficiente, la caída es leve o moderada y no te importa el tamaño que tienes.
Mastopexia con prótesis
Se combina la elevación con un implante cuando, además de bajar, el pecho ha perdido contenido, sobre todo en la parte de arriba, o cuando buscas más volumen. El implante rellena y la mastopexia coloca la piel y el pezón en su sitio. Son dos gestos en una misma operación, y por eso conviene entender qué aporta cada uno antes de decidir. Los implantes no duran toda la vida: con el tiempo pueden necesitar revisión o sustitución.
Mastopexia con grasa propia
Si falta algo de volumen pero no el suficiente para un implante, se puede completar con grasa tomada de otra zona del cuerpo. Exige tener zonas donantes y da cambios más moderados.
Cómo se elige
Se elige con tu pecho delante. El cirujano valora cuánto tejido propio hay, cuánto hay que subir el pezón y qué volumen quieres tener, y te explica por qué una opción encaja mejor que otra. Si ya llevas implantes, también se puede elevar el pecho sin cambiarlos, o aprovechar la operación para ajustar su tamaño. Si mañana quisieras más volumen tras una mastopexia sin prótesis, se puede añadir un implante en una segunda cirugía.
Combinar la mastopexia con otra operación
La mastopexia sola eleva; cuando el pecho necesita además otra cosa, se combina. Con un aumento si falta volumen, con una reducción si sobra, y con un implante o con grasa en las situaciones que ya hemos visto. Tras uno o varios embarazos, hay quien la plantea junto a otra cirugía del cuerpo, como la corrección del abdomen o una liposucción, lo que a veces se llama mommy makeover.
Operar varias zonas en la misma intervención la alarga y hace más exigente la recuperación, y no siempre es lo más razonable. El cirujano valora en consulta si conviene hacerlo todo a la vez o por etapas.
La operación paso a paso: preoperatorio, anestesia, quirófano e ingreso
Antes de la fecha
Con el plan de tu mastopexia en Madrid decidido, el equipo te indica qué pruebas hacer y qué cuidar en los días previos. Según la ASPS, el equipo puede pedirte análisis, cambiar la dosis de algún medicamento y que no fumes ni tomes algunos medicamentos o suplementos que favorecen el sangrado. También recoge la conveniencia de una mamografía de referencia antes de la cirugía y otra después, para vigilar futuros cambios del tejido.
El consentimiento informado te lo entregan por escrito. Lo establece el artículo 8 de la Ley 41/2002 de autonomía del paciente para cualquier cirugía, y es el momento de resolver dudas: ahí se explican la técnica, las opciones que hay y los riesgos que corresponden a tu caso.
Qué preparar en casa
Prepara ropa que se abra por delante, para no tener que subir los brazos, y almohadas para dormir algo incorporada las primeras noches. Organiza con antelación quién te llevará y se quedará contigo la primera noche, y deja resueltas las tareas pesadas de casa para las primeras semanas.
El día de la operación
Se opera en quirófano y, por norma, con anestesia general; en casos sencillos podría plantearse anestesia local con sedación. La operación dura entre una y dos horas, según la técnica y si se coloca implante.
Según la ASPS, la mastopexia puede hacerse en un quirófano ambulatorio acreditado o en un hospital, y conviene que alguien te lleve y pase contigo esa primera noche como mínimo.
Al terminar
Se colocan apósitos y un sujetador o una venda elástica que sostiene el pecho y limita la hinchazón. La ASPS recoge que puede ponerse temporalmente un pequeño tubo de drenaje debajo de la piel; si lo llevarás o no es una decisión del cirujano en tu caso.
Recuperación de la mastopexia, semana a semana
Los plazos cambian de una persona a otra, y en cada revisión se afinan. Como orientación, estas son las etapas que solemos explicar en la mastopexia.
Los primeros dos días
Son de reposo y de control del dolor con la medicación que te pauten. Conviene no moverse con los brazos por encima de la cabeza ni cargar peso.
La primera y la segunda semana
Vida diaria suave: caminar, hacer cosas sencillas en casa y, según el trabajo, volver a una actividad de oficina. El sujetador postoperatorio se lleva a todas horas durante las semanas que determine el equipo. Dormir boca arriba y algo incorporada ayuda a que el pecho no sufra.
De la tercera a la sexta semana
El deporte se retoma de forma progresiva. La recuperación total puede tardar entre cuatro y seis semanas, con el cuidado de no hacer actividades intensas ni levantar peso hasta que el cirujano lo permita.
Los meses siguientes
El resultado se ve desde el primer momento, pero el pecho necesita de tres a seis meses para asentar su forma cuando baja la inflamación. Según la ASPS, la forma y la posición terminan de asentarse a lo largo de los meses siguientes, y las cicatrices van perdiendo visibilidad. Es normal que durante las primeras semanas los dos pechos no se vean iguales.
Embarazo, lactancia y mamografías después de una mastopexia
Si quieres tener hijos
La ASPS recomienda plantear la cirugía una vez completada la etapa de tener hijos, porque los cambios del embarazo pueden reducir o revertir la mejoría. Tampoco el pecho vuelve igual tras una lactancia. No es que quedarse embarazada después sea imposible, sino que el resultado puede cambiar. Si piensas en un embarazo próximo, dilo en consulta: a veces lo prudente es esperar.
Dar el pecho
Muchas técnicas conservan la capacidad de dar el pecho, pero cuando la operación toca los conductos o el pezón no se puede asegurar. Por eso conviene hablarlo con el cirujano antes de decidir.
Mamografías y controles
Una mastopexia no impide hacerte mamografías, ecografías ni los controles del programa de cribado. Avisa en el centro de que te has operado y, si es posible, lleva el informe de la intervención. Así el radiólogo interpreta la prueba sabiendo qué se ha hecho en esa mama.
Cirujano de referencia y equipo para tu mastopexia en Madrid
El cirujano de referencia de esta página es el Dr. Santiago Elvira i Barberà, cirujano plástico y cofundador de Clínica EGOS (colegiado n.º 49756): él firma y revisa este contenido. Especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética y miembro de la SECPRE, estudió Medicina en la Universitat de Barcelona y se formó como cirujano plástico por el sistema MIR entre Sevilla y Barcelona. Fundó Clínica EGOS junto al Dr. Gomes.
En Madrid, los cirujanos plásticos de nuestro equipo con ficha pública son el Dr. Gabriel Poole Derqui (colegiado en Madrid, nº 280832563) y el Dr. Pablo Arias Abad (colegiado en Madrid, nº 282874332).
El Dr. Poole Derqui se formó en Cirugía Plástica en el Hospital Universitario Vall d'Hebron, estudió Medicina en la Universidad de Navarra y pertenece a la SECPRE y a la SETGRA, que agrupa a cirujanos del trasplante autólogo de grasa.
El Dr. Arias Abad, médico cirujano formado en la Universidad CES de Colombia, completó su especialidad en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, trabajó en 2015 como fellow en París con una referente en cirugía facial y mamaria y ejerce en Madrid desde el año 2016; entre las áreas en que se especializa figura la cirugía mamaria.
Antes de reservar fecha te decimos por escrito quién te opera, con su número de colegiado, y en qué centro, con su número de registro sanitario.
Dónde estamos en Madrid
Para cualquiera de las cinco, escribe a info@clinicaegos.com o llama a la centralita, el +34 932 71 80 69.
Chamberí
Calle de Sagasta, 3 (28004). A unos 75 metros tienes la parada de metro de Bilbao (líneas 1 y 4). Atiende de 10 a 20 h, de lunes a viernes.
Retiro
Doctor Castelo, 20 (28009), a unos 240 metros de la estación de Ibiza (línea 9). Mismo horario: de 10 a 20 h, de lunes a viernes.
Castellana
General Perón, 20 (28020). A unos 470 metros aproximados está Santiago Bernabéu, de la línea 10. Aquí se cierra una hora antes, a las 19 h.
Alcobendas y Móstoles
Alcobendas está en el paseo de la Fuente Lucha, 20 (28100) y Móstoles en la avenida del Alcalde de Móstoles, 8 (28933); ambas atienden de 10 a 20 h. En Móstoles, la línea 12 del metro pasa a unos 600 metros.
Precio de la mastopexia en Madrid: de qué depende y qué incluye
Las cifras de mastopexia que circulan por internet son muy dispares, y no es casualidad: no cuesta lo mismo una elevación con cicatriz periareolar que una en T invertida, ni con prótesis que sin ellas. Por eso preferimos no adelantar un número. Llega por escrito tras la primera consulta, cuando ya se sabe qué técnica corresponde.
De qué depende
Del grado de caída y de la técnica; de si se suma un implante o grasa propia; de la anestesia; del ingreso, si lo hay; y de que se asocie o no a otra cirugía, como una liposucción o un aumento.
Qué debe incluir
En un presupuesto bien hecho figuran, por separado, lo que cobra el equipo médico, el quirófano con su estancia, la anestesia, el implante si procede, el sujetador postoperatorio y las revisiones. Te lo entregamos por escrito y desglosado.
Pide tu primera consulta de mastopexia en Madrid
¿Te planteas una mastopexia en Madrid? La primera valoración con uno de nuestros cirujanos sirve para ver tu caso, descartar lo que no te conviene y hablar de la cicatriz, y no obliga a operarte. Si prefieres hablar con alguien, la centralita atiende en el +34 932 71 80 69; si no, tienes el formulario de esta página.
Fuentes de esta página
Esta página se apoya en las secciones de la ASPS sobre mastopexia (definición, candidatas, preparación, recuperación y resultados), en el texto de la Ley 41/2002 del BOE y en las fichas de los cirujanos de clinicaegos.com, consultados en octubre de 2026.
Contenido revisado por el Dr. Santiago Elvira i Barberà, cirujano plástico (colegiado n.º 49756) · octubre de 2026
Contenido informativo; no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Los resultados de cualquier intervención dependen de cada paciente y se valoran individualmente. Clínica EGOS.
Dónde te atendemos
Clínica EGOS Madrid Retiro
Calle del Doctor Castelo, 20, Retiro, 28009 Madrid
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una mastopexia en Madrid?
Varía con la técnica, con el implante si se añade, con la anestesia y con el ingreso, de ahí que no demos cifras sin conocer tu caso. Tras la primera consulta te entregamos un presupuesto escrito, con cada concepto.
¿Qué diferencia hay entre mastopexia y aumento de pecho?
La mastopexia sube el pecho y recoloca el pezón sin cambiar apenas el tamaño; el aumento añade volumen con un implante o con grasa. Se pueden hacer a la vez cuando el pecho necesita las dos cosas.
¿Qué cicatrices deja una mastopexia?
Depende de la técnica: alrededor de la areola, alrededor de la areola con una línea vertical, o además con una línea en el pliegue bajo el pecho. Todas son permanentes y se aclaran con el tiempo; cuánto, depende de cada piel.
¿Se puede dar el pecho después de una mastopexia?
Con muchas técnicas sí, pero no se puede asegurar, y un embarazo posterior puede deshacer parte de la elevación. Lo ideal es plantear la cirugía cuando ya no esperas más hijos o, si no es así, hablarlo con el cirujano.
¿Puedo hacerme mamografías después de una mastopexia?
Sí. Avisa de que te has operado y lleva, si puedes, el informe de la intervención. Algunos cirujanos piden una mamografía de referencia antes de operar.
¿Cuánto duran los resultados?
Son duraderos, pero no permanentes: el pecho sigue sometido a la edad, la gravedad, los cambios de peso y los embarazos. Mantener un peso estable ayuda a conservar la forma.
¿Mastopexia con prótesis, sin prótesis o con grasa propia: cuál me conviene?
Sin prótesis, si tienes volumen suficiente y no quieres más talla; con prótesis, si además de elevar buscas volumen; con grasa, si falta algo de contenido y hay zonas donantes. Se decide en consulta, con tu pecho delante.
¿Hace falta ingreso y qué anestesia se usa?
Se suele operar con anestesia general, y en casos sencillos puede plantearse anestesia local con sedación. Si hay ingreso o vuelves a casa ese día lo decide el equipo, según tu caso y la técnica.
¿Es dolorosa la mastopexia?
Durante la operación no sientes nada. Después hay molestias manejables con los analgésicos que te recete el cirujano, que se van aliviando en pocos días.
¿Quién puede operarse y a qué edad?
Una mujer sana, con peso estable y que no fume, a la que le molesta la caída del pecho. No hay una edad fija: se espera a que el pecho haya terminado de desarrollarse, y la decisión se individualiza.
¿Lo cubre la Seguridad Social?
No, salvo que el origen sea médico. El Real Decreto 1030/2006 (BOE), que define la cartera de servicios de la sanidad pública, excluye los procedimientos de finalidad estética que no respondan a un traumatismo, a una enfermedad o a una malformación presente desde el nacimiento.
¿Cuánto tiempo se lleva el sujetador postoperatorio?
El que indique tu cirujano, que suele ser durante las primeras semanas y a todas horas. Llevarlo también para dormir ayuda a que el pecho se mantenga sostenido mientras cicatriza.
¿Hay otra forma de elevar el pecho que no sea la mastopexia?
Ninguna otra técnica sustituye del todo a la mastopexia, porque subir el pezón y retirar la piel que sobra requiere operar. En consulta, el cirujano te explica qué opciones tiene sentido valorar en tu caso.
¿Qué pasa si pierdo peso después de operarme?
Una pérdida de peso importante puede cambiar el pecho y reducir la mejoría, como señala la ASPS. Conviene haber alcanzado un peso estable antes de operar.
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