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Blog EGOS · 24 de febrero de 2025

Dr. Santiago Elvira i Barberà · Nº de colegiado 49756

Lipedema: qué es, síntomas, causas y tratamientos

Lipedema: qué es, en qué se diferencia de la obesidad y del linfedema, qué causas se conocen y qué tratamientos hay, de la compresión a la liposucción.

Lipedema: dos mujeres de perfil, en ropa interior, una junto a la otra, con distinta acumulación de grasa en abdomen, glúteos y muslos

El lipedema es una enfermedad crónica del tejido graso que sobre todo afecta a mujeres: la grasa se acumula de forma desproporcionada y simétrica en glúteos, muslos y piernas, y a veces en los brazos, y suele acompañarse de dolor, pesadez y hematomas con facilidad. Con frecuencia se confunde con la obesidad o con el linfedema, y eso retrasa el diagnóstico. No se conoce una cura, pero hay medidas y tratamientos que alivian los síntomas.

¿Qué es el lipedema?

Según el Servicio Nacional de Salud británico (NHS), el lipedema es una acumulación anormal de grasa en las piernas y, a veces, en los brazos. Afecta a los dos lados del cuerpo por igual y es más frecuente en mujeres. Puede hacer que glúteos, muslos y parte baja de las piernas parezcan desproporcionados con respecto al resto del cuerpo, mientras que los pies y las manos no suelen estar afectados.

Se trata de una afección poco reconocida. Según la revisión de Kruppa y colaboradores publicada en 2020, se estima que el lipedema afecta a alrededor del 10 % de las mujeres y que con frecuencia no se identifica o se diagnostica mal. Es una estimación y no una cifra cerrada.

¿Cuáles son los síntomas del lipedema?

El NHS describe los siguientes signos del lipedema:

  • Piernas más voluminosas, con una cintura estrecha y una parte superior del cuerpo más pequeña, sobre todo en las fases iniciales.
  • Piel blanda y fría al tacto, que a veces tiene textura de piel de naranja.
  • Dolor, sensibilidad o sensación de pesadez en las zonas afectadas.
  • Tendencia a que aparezcan moratones con facilidad.

Cada persona lo vive de forma distinta. Hay quien tiene síntomas leves que apenas condicionan su día a día, y quien nota limitación para moverse y un impacto emocional importante. Ambas cosas son compatibles con el lipedema.

Si una pierna se hincha, se pone roja, caliente y dolorosa y además tienes fiebre o malestar como de gripe, no lo atribuyas al lipedema: el NHS aconseja pedir atención médica urgente, porque puede ser una infección de la piel.

¿Qué causa el lipedema?

La causa exacta no está clara. Kruppa y colaboradores señalan como hipótesis una alteración en la formación de las células grasas, un daño en los vasos pequeños y una circulación linfática alterada, sin que se haya encontrado ningún marcador específico en sangre. Lo que sí se conoce es que:

  • Las hormonas parecen influir. El NHS lo asocia con cambios hormonales como la pubertad, el embarazo, la menopausia o la toma de anticonceptivos orales.
  • Hay un componente familiar. Según el NHS, a veces se da en varios miembros de una misma familia.
  • No lo causa el sobrepeso. Puedes tener un peso saludable y tener lipedema.

Que no dependa de lo que comes tiene una consecuencia práctica: no es un fallo de disciplina. La dieta y el ejercicio siguen siendo recomendables para tu salud, pero por sí solos pueden no bastar para reducir la grasa propia del lipedema.

¿Cuáles son las fases del lipedema?

Kruppa y colaboradores describen tres estadios clínicos, según cómo cambia la superficie de la piel y lo que se palpa debajo:

  • Estadio I: piel lisa, con pequeños nódulos y una hinchazón que puede revertir.
  • Estadio II: superficie irregular u ondulada, con nódulos del tamaño de una nuez y una hinchazón reversible o no.
  • Estadio III: piel muy engrosada y endurecida, con depósitos de grasa voluminosos y deformantes y, a menudo, linfedema asociado.

Los síntomas y el malestar no siempre guardan relación con el estadio: una fase inicial también puede doler y condicionar el día a día.

¿Cómo se diferencia el lipedema de la obesidad y del linfedema?

Se confunden porque en los tres casos hay piernas más grandes, pero son enfermedades distintas:

  • Lipedema: acumulación de grasa simétrica en piernas y a veces en brazos, con dolor y hematomas, y sin afectar a pies ni manos.
  • Obesidad: aumento de grasa en todo el cuerpo, incluido el tronco, que suele reducirse al perder peso.
  • Linfedema: hinchazón por acumulación de líquido cuando el sistema linfático no funciona bien. Según el NHS, puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque lo habitual es en brazos o piernas, y se nota como hinchazón de todo un miembro o de una parte de él.

Las tres pueden coexistir, y por eso el diagnóstico exige que lo valore un profesional.

¿Cómo se diagnostica el lipedema?

No hay un análisis ni una prueba de imagen que lo confirme. Kruppa y colaboradores explican que el diagnóstico se hace hoy solo con criterios clínicos: la historia, la exploración y el aspecto de las extremidades. Las pruebas complementarias solo se usan para descartar otros diagnósticos.

Entre esos criterios están la afectación simétrica de las extremidades que respeta manos y pies, la sensación de pesadez y tensión, el dolor al presionar o al tocar, la tendencia a los hematomas, que el contorno de la pierna no baje aunque adelgaces y que los síntomas empeoren a lo largo del día.

Si sospechas que tienes lipedema, el NHS aconseja empezar por el médico de cabecera, que puede derivarte a un especialista.

¿Qué tratamientos hay para el lipedema?

Medidas conservadoras

Son el punto de partida. El NHS menciona una alimentación saludable, más ejercicio y mantener un peso adecuado, las medias o vendajes de compresión para reducir el dolor y las molestias, el cuidado de la piel con cremas hidratantes y el apoyo psicológico si el lipedema afecta al ánimo.

Una revisión sistemática publicada en 2026 por Vazirnia y colaboradores, que seleccionó 61 de 339 artículos, sitúa algunas pautas de alimentación, la terapia de compresión y el ejercicio en el agua entre las medidas asociadas a menos dolor e hinchazón. La mayoría de los estudios eran observacionales, y los ensayos aleatorizados eran escasos.

Sobre la alimentación, Kruppa y colaboradores advierten de que no hay ninguna dieta con evidencia sólida para el lipedema, porque no se han publicado ensayos aleatorizados. Aun así, normalizar el peso puede mejorar los síntomas, y como muchas pacientes tienen además un trastorno de la conducta alimentaria, recomiendan que los cambios de alimentación se hagan, siempre que se pueda, con el apoyo de un psicólogo. El ejercicio, según la misma revisión, se adapta a cada persona y a su estadio: caminar, que activa la bomba muscular de la pantorrilla sin castigar el tejido, y el ejercicio en el agua, como la natación o el aquagym, que además carga menos las articulaciones.

En medicina estética, la presoterapia aplica una compresión intermitente en las piernas y se usa como complemento de estas medidas. No cambia el tejido graso.

Liposucción en el lipedema

Cuando los síntomas son importantes y las medidas conservadoras no bastan, se puede plantear la liposucción. El NHS la incluye entre las opciones para los casos más intensos y advierte de que puede hacer falta más de una operación. Kruppa y colaboradores recogen que, en los estudios observacionales, la liposucción alivia los síntomas de forma notable con pocas complicaciones, pero advierten de que la calidad de la evidencia sobre cualquier tratamiento es baja.

La revisión de Vazirnia de 2026 coincide en que la liposucción tumescente es la que cuenta con la evidencia más sólida para mantener la mejoría de síntomas, movilidad y calidad de vida. En el lipedema se emplean técnicas como la tumescente o la asistida por agua, con las que se busca preservar los vasos linfáticos. No es una operación estética ni cura la enfermedad: se plantea para aliviar el dolor y mejorar la movilidad, y el cirujano indica en consulta si es adecuada para ti, qué zonas se tratarían y cuántas sesiones podrían hacer falta.

Si buscas la información de la técnica, está en la página de liposucción y, para la zona de las piernas, en la de liposucción de muslos. Es una cirugía y, como tal, tiene riesgos: el cirujano te los detalla antes de que decidas.

¿Qué puedes hacer si crees que tienes lipedema?

  • Apunta cuándo duelen las piernas y si empeoran en ciertos momentos del mes o del día.
  • Anota los antecedentes familiares, porque hay lipedema que se repite en la familia.
  • No te quedes con la idea de que es sobrepeso. Si has hecho dieta y ejercicio y la grasa de las piernas no cambia, merece la pena preguntar.
  • Pide una valoración presencial. Lleva estas notas: ayudan a distinguir el lipedema de otras causas.

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Preguntas frecuentes

¿El lipedema es lo mismo que la obesidad?

No. El NHS aclara que el lipedema no lo causa el sobrepeso. La grasa se acumula en piernas y, a veces, en brazos, con dolor y hematomas, y no suele afectar a pies y manos.

¿Cuál es la diferencia entre lipedema y linfedema?

El lipedema es una acumulación de grasa y afecta de forma simétrica a ambos lados. El linfedema es una hinchazón por acumulación de líquido, porque el sistema linfático no funciona bien, y puede afectar a un miembro entero o a parte de él.

¿Tiene cura el lipedema?

No hay una cura. El NHS lo confirma, pero señala que existen tratamientos que ayudan a controlar los síntomas y a evitar que empeore: medidas conservadoras y, en casos de síntomas intensos, la liposucción.

¿El lipedema puede empeorar con el tiempo?

Puede progresar, y por eso se recomienda reconocerlo pronto. Vazirnia y colaboradores lo describen como una condición progresiva que se beneficia de una intervención temprana.

¿Las medias de compresión ayudan en el lipedema?

Según el NHS, la compresión puede ayudar a manejar los síntomas, reducir el dolor y las molestias y facilitar la marcha. Un profesional debe recomendar el tipo adecuado.

¿Se puede prevenir el lipedema?

Como no se conoce su causa, no hay una forma definida de prevenirlo. Mantener un estilo de vida saludable y consultar pronto ante los primeros síntomas ayuda a detectarlo a tiempo.

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