Jonan visitó Bloome By EGOS para continuar con su tratamiento de mesoterapia capilar, un procedimiento que ya había probado antes y con el que había notado grandes cambios. Llegó con su habitual sentido del humor, pero con un objetivo claro: reforzar el pelo y prevenir la caída.
Desde el primer momento, su sensación fue positiva:
“Bloome me parece increíble: las clínicas, la organización y el trato son una pasada”.
Confió plenamente en el equipo y se preparó para su cuarta sesión.
Durante la valoración, la doctora confirmó que su pelo estaba respondiendo muy bien: más densidad, más fuerza y mejor textura. “Has ganado calidad”, le explicó antes de comenzar el procedimiento. Jonan lo tenía claro: “Todo mi ser es para ti”, dijo entre risas.
La aplicación, compuesta por pequeñas microinyecciones, le resultó sorprendentemente cómoda:
“A mí me relaja. No entiendo cuando la gente dice que duele, yo no siento nada”.
