Nuestra dietista-nutricionista Andrea Grau Domingo ha participado en un artículo de Women’s Health en el que analiza los riesgos de algunas de las tendencias alimentarias que se popularizan en redes sociales, especialmente aquellas que prometen perder peso rápidamente antes del verano.
Ayunos extremos, dietas detox, eliminación de grupos de alimentos o estrategias de compensación durante la semana son algunas de las prácticas que han ganado protagonismo en redes sociales.
En el artículo, Andrea Grau pone el foco en una realidad que observa en consulta: pacientes que llegan después de haber seguido tendencias virales sin supervisión y que presentan ansiedad, cansancio, frustración o efecto rebote.
“Los hidratos no son el enemigo”
Uno de los mensajes principales de Andrea Grau en el artículo es la importancia de dejar atrás la demonización de determinados grupos de alimentos.
Los hidratos de carbono suelen convertirse en uno de los primeros alimentos que se eliminan cuando se busca perder peso rápidamente. Sin embargo, no son el enemigo. La cuestión está en qué alimentos elegimos, en qué cantidad y en cómo encajan dentro de la alimentación global de cada persona.
Una alimentación saludable no consiste en prohibir determinados alimentos, sino en aprender a incorporarlos de forma adecuada dentro de un patrón equilibrado.
El riesgo de las tendencias restrictivas
Andrea también alerta sobre el auge de determinadas estrategias que pueden parecer efectivas a corto plazo, pero que resultan difíciles de mantener.
Entre ellas se encuentran:
Ayunos intermitentes llevados al extremo.
Dietas detox basadas en zumos o batidos.
Eliminación completa de los hidratos de carbono.
Restricción excesiva de alimentos durante la semana.
Compensación de los excesos del fin de semana.
Retos de pérdida de peso con objetivos poco realistas.
Como explica nuestra especialista, muchas de estas tendencias se viralizan sin tener en cuenta el contexto individual de cada persona y pueden favorecer un ciclo de restricción, hambre, pérdida de control y culpabilidad.
Menos prisa y más cabeza
Frente a las fórmulas rápidas, Andrea Grau propone cambiar el enfoque: priorizar la salud y la sostenibilidad frente a la velocidad de los resultados.
Las dietas excesivamente restrictivas pueden dificultar la adherencia y, en determinados casos, contribuir a una pérdida de masa muscular además de peso. Por eso, el objetivo debe ser establecer unos hábitos que puedan mantenerse en el tiempo.
“La clave no está en hacer más sacrificios, sino en hacerlo mejor.”
Esta filosofía forma parte también del enfoque de Clínica EGOS: acompañar a cada paciente con una estrategia adaptada a sus necesidades, objetivos y circunstancias personales.
Comer mejor, no necesariamente comer menos
Uno de los principales aprendizajes que transmite nuestra especialista es que mejorar la alimentación no significa necesariamente reducir cada vez más las cantidades.
Entre las recomendaciones que comparte Andrea Grau se encuentran:
Mantener horarios regulares.
Escuchar las señales de hambre y saciedad.
Priorizar una alimentación equilibrada y variada.
Adaptar la alimentación a la vida real.
Evitar los ciclos de restricción y compensación.
Contar con asesoramiento profesional cuando sea necesario.
El objetivo es conseguir una relación más flexible con la alimentación, mantener la masa muscular y evitar que la pérdida de peso se convierta en un proceso basado en prohibiciones y culpabilidad.
La importancia de contar con profesionales
Las redes sociales han convertido determinadas dietas y retos nutricionales en fenómenos virales. Sin embargo, que una estrategia funcione o se popularice en redes no significa que sea adecuada para todas las personas.
Las necesidades nutricionales dependen de múltiples factores y cualquier estrategia orientada a mejorar la composición corporal o perder peso debería valorar el contexto individual.
