Reducción de mamas o mamoplastia

La mamoplastia de reducción es una técnica quirúrgica que permite disminuir el tamaño de los pechos, alcanzando unos pechos más pequeños, firmes y proporcionados con el resto del cuerpo. Normalmente se realiza para una mejora estética pero también permite aliviar problemas físicos como dolores de espalda y hombros. Un pecho con excesivo volumen puede interferir en muchas actividades y causar molestias importantes.

Tener unas mamas de volumen superior a los senos proporcionalmente normales, se denomina hipertrofia mamaria. Suele darse en la pubertad y entre sus causas se encuentra una hipersensibilidad a las hormonas femeninas. La aparición de esta patología suele provocar estrías y en la mujer adulta, la hipertrofia suele deberse a un aumento del tejido graso. 

Este tipo de patología puede alterar el comportamiento social, condicionando el uso de ropas adecuadas, la práctica de deportes e incluso llegar a ocasionar importantes complejos, especialmente en las mujeres jóvenes.

Procedimiento de reducción de mamas

La intervención se realiza siempre en un quirófano bajo anestesia general. Tiene una duración de entre 2 a 4 horas y es necesaria la hospitalización aunque el paciente puede recibir el alta en el mismo día o 24/48 horas después de la intervención. 

Se realizan unas incisiones que generalmente tienen forma de ancla, trazando una línea vertical hacia abajo desde la areola y una línea horizontal en el surco submamario. Se conservará la areola unida a sus vasos sanguíneos y a sus nervios en la mayoría de los casos.

Postoperatorio de reducción de mamas

Tras la intervención la vuelta a la normalidad está en torno a 48- 72 horas. Es recomendable durante este tiempo y hasta transcurrida unas 3-4 semanas que la paciente no realice grandes esfuerzos así como limitarse con el ejercicio físico hasta una completa recuperación. 

Los resultados en este tipo de intervenciones no son inmediatos. Podrá verse a los meses posteriores a la intervención. Aproximadamente a partir de los 6 a los 7 meses las mamas ya tengan una forma definitiva. 

Este tipo de operación deja unas cicatrices permanentes, aunque con el paso del tiempo se irá notando cada vez menos. La cicatrización dirigida reduce riesgo de queloides y cicatrices hipertróficas. 

La sensibilidad del complejo areola-pezón se puede conservar. Durante las primeras semanas la sensibilidad se verá reducida, normalmente es temporal. En ocasiones esta insensibilidad puede ser permanente. 

Preguntas frecuentes

¿Después de la intervención podré dar el pecho a mi bebé?

La lactancia es posible, aunque existe riesgo de no poder hacerlo si la reducción de la mama es muy grande. No recomendamos la intervención si tiene planificado dar el pecho.

¿Se puede usar bikini o tomar el sol?

Las cicatrices de la reducción mamario se disimulan mucho y quedan perfectamente ocultas con el sujetador más pequeño, nunca desaparecerán por completo. Para que el sol no afecte o perjudique la cicatriz de la mamoplastia, deberá pasar al menos un año.

¿Cuándo podré hacer vida normal?

Deberás de mantener un reposo posterior a la intervención, pero pasados dos días ya puedes reincorporarte a tu vida laboral normal si se trata de trabajos de oficina. En cualquier caso, coméntalo al equipo médico.

¿Las mamografías serán igual de fiables como antes?

Las mamografías seguirán siendo igual de fiables que antes. De hecho, por cuestión de control se realizará una tras pasado un tiempo de la intervención. A partir de entonces, seguirás la frecuencia con la que tu especialista te asigne.

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